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“EN NUESTRA SELVA HAY RIESGO DE ZOONOSIS QUE PUEDEN PRODUCIR NUEVAS ENFERMEDADES PARA EL HOMBRE”

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Entrevista por: Eduardo abusada Franco

En tiempos de la pandemia todos tienen algo que decir, desde sus dramáticas experiencias personales y familiares, hasta guiados por noticias falsas que se difunden en Internet. Es mejor escuchar a quienes saben. Conversé con el médico epidemiólogo y doctor en salud pública Sergio Recuenco, quien nos hace un repaso de los puntos más comentados sobre el COVID 19. Sergio es un reconocido investigador en el tema epidemiológico (obtuvo la Beca Fullbright) y conoce de cerca los tópicos de zoonosis, como la rabia. Ha trabajado en el Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Atlanta (EE.UU.), autor de diversas publicaciones académicas-científicas, ganador del premio a la excelencia en investigación epidemiológica “Charles Shepard” en EEUU, y el Premio Internacional MSD-Animal Health World Rabies Day 2016. También ha colaborado como experto o consultor con Médicos sin Fronteras, la Organización Panamericana de la Salud, la Organización Mundial de la Salud, el Ministerio de Salud del Perú, y el Instituto Nacional de Salud. Así que, entre otros reconocimientos que sería largo enumerar, tiene bastante autoridad para hablar del tema.

Doctor, ¿se puede hablar de que el COVID-19 es un virus “democrático”, que ataca a todos por igual?

Es una idea interesante, pero el factor de elección por mayoría necesaria en una democracia no está presente, más bien es la susceptibilidad al SARS-Cov2 que comparten todos los humanos; es decir falta de inmunidad a este virus, en eso somos iguales. Pero esa igualdad termina en el acceso a servicios de salud y recursos donde el que más tiene y es valorado por raza, estatus social, cercanía o influencias, obtiene más. El que tiene menos no solo tiene menos acceso, sino que tiene que exponerse más a contagiarse al tener que salir de sus casas por la necesidad de ir a trabajar para sobrevivir; y hasta en nuestros movimientos no es lo mismo ir en tu auto encerrado en una burbuja que ir en transporte público.

Yendo al tema del origen del Covid, como especialista en el tema de rabia, ¿qué es una zoonosis?

Una zoonosis es una enfermedad en la que el agente patógeno —como bacterias, virus o parásitos— es transmitido de animales a humanos. Ejemplos clásicos son la rabia, brucelosis, y peste, pero hay muchas más; en todas en que cada caso se origina en contacto con un animal transmisor (vector). El COVID-19 se inició con transmisión zoonótica, pero el virus se adaptó para ser transmitido entre humanos y entonces fue de origen zoonótico, pero ahora es una enfermedad de transmisión humana, ya no intervienen animales en su trasmisión. En este siglo casi todas la enfermedades nuevas o denominadas emergentes son de origen zoonótico.

En nuestra selva, en Iquitos, donde se consumen animales silvestres, ¿hay mucho riesgo de zoonosis?

Si, el riesgo existe por el contacto directo en cacería para consumo humano y la convivencia en espacios del bosque amazónico —hábitat de animales silvestres—; pero también por el comercio de animales silvestres vivos para alimentación o tráfico para venta como mascotas. Esto hace que microbios potencialmente patógenos de animales puedan exponer a personas en las ciudades a las que estos animales son transportados. Los mercados locales en la selva tienen oferta de animales silvestres para consumo como majaz, lagartos, monos, aves, tortugas y otros probadamente portadores de agentes patógenos que pueden producir enfermedades en el hombre.

¿Se puede sostener científicamente que es un virus creado en laboratorio o son solo teorías conspirativas?

No, no hay ninguna evidencia que sugiera fabricación en laboratorio del SARS-CoV2, virus causante del COVID-19. El virus se encuentra circulando en el mundo y a la mano para que los científicos de cualquier país lo analicen con los métodos más modernos de biología molecular. Esto ya se hizo y la evidencia publicada es fehaciente sobre su origen y su paso en una especie animal intermediaria antes de llegar a los humanos. En el 2002 ocurrió la pandemia del SARS, con un virus similar en origen en China y enfermedad grave. El virus del SARS se ha mantenido en laboratorios de varios países y desde entonces se inició el desarrollo de vacuna con estrategias que incluyen modificar el virus, pero se detuvo al disminuir interés por que la epidemia termino en unos meses. Esos virus han sido comparados con el actual SRARS-CoV2 y son del mismo grupo genético, con origen natural similar; pero claramente diferentes, esas comparaciones están publicadas y son perfectamente replicables.
En la era de los medios digitales, haysus ganancias económicas que dependen de la cantidad de vistas que tenga un video o una página. Las historias más bizarras, grotescas o de moda son más rentables que las buenas noticias, los videos o notas de bromas. Personas sin escrúpulos o que creen firmemente en ideas conspirativas existen desde el inicio de la Internet, y se han dicho cosas falsas de todo tipo y calibre. Esa facilidad para atemorizar a la población con noticias falsas de salud ha sido usada también para distraer y manipular con agendas dirigidas. De manera internacional es notable el caso de los movimientos antivacunas y de manera más local un ejemplo es el caso de los pishtacos en el 2009. Todos arman una racionalidad apoyada en distorsiones científicas, pseudociencia y creencias populares.

Mercado de Belén, en Iquitos. Hay mucho comercio de animales silvestres, lo que significa un riesgo para que se desarrollen nuevas enfermedades para el ser humano.

Has trabajado en laboratorio también. Desde el inicio hay mucha polémica sobre las pruebas rápidas. ¿Son fiables?

Depende de lo que se quiere hacer. El laboratorio en COVID se usa para confirmar una infección actual activa que implica contagiosidad, para ello sirven bien las pruebas moleculares en las que se realiza un hisopado nasal. En las pruebas rápidas serológicas, se toma una gota de sangre periférica, usualmente de un dedo de la mano, para ver anticuerpos. Como los anticuerpos toman varios días para formarse después de que se inició la enfermedad, las pruebas rápidas sirven para seguimiento o ver infecciones pasadas, nos dan información de la presencia de dos tipos de anticuerpos: los IgM e IgG. Según salga uno solo o ambos las interpretaciones de cuánto tiempo atrás fue la infección o si es reciente varía. No es un test ideal para detectar pacientes que deben ser aislados, pero entendemos que el país los empezó a usar ante la escasez de pruebas moleculares, que fue un problema cuando inicio la pandemia en nuestro país, pero ya se sabe que no hay más escasez de pruebas. Las pruebas rápidas tienen un problema mayor, que es los falsos negativos. Si bien todas en el mercado tiene especificidad alta, es decir los anticuerpos que detectan sí son de COVID-19, la proporción de veces que no los detecta puede ser hasta del 40% según la marca de prueba que se esté usando. Como hay muchas infecciones asintomáticas de COVID, la mejor forma de detección sigue siendo con pruebas moleculares, que tiene también una proporción de falsos negativos, pero bastante menor que en el caso de las pruebas rápidas. En la práctica, usando solo pruebas rápidas se puede tomar decisiones inadecuadas o al menos cuestionables. Por ejemplo, cuando se hace un muestreo masivo de personas en un mercado, y se envían a todos lo positivos a su casa en aislamiento cuando los que tienen solo IgG ya tuvieron la enfermedad hace semanas; o considerar a los negativos como sin enfermedad cuando podrían ser COVID-19 asintomáticos. Por ello también es inadecuado mezclar las estadísticas de positivos por prueba molecular y pruebas rápidas.

¿Existe la llamada “meseta”?

Fue mencionada varias semanas por el presidente, el ministro, sus funcionarios, algunos comunicadores, hasta hubo programas radiales especiales, cada uno citando fuentes que no eran encontradas por investigadores y en esos momentos aun con datos no liberados de COVID-19. Al parecer fue una estrategia o técnica de comunicación social para dar optimismo a la población. Es incomprensible que con tantos expertos reconocidos asesorando al Gobierno para esta pandemia, no hayan anticipado que, si presentan un fenómeno epidemiológico tan trascendental como la llegada a una meseta en una epidemia, el público y por supuesto la comunidad científica buscaría la evidencia, y hayan asumido que bastaba con afirmarla para que sea aceptada. De inicio hay muchos factores que en semanas anteriores han mellado la credibilidad de la información oficial. Se ha dado un buen paso liberando datos parciales, pero ha sido visible como a más anuncios de “meseta”, los casos reportados y fallecimiento continuaban aumentando. Luego se explicó que eran casos de días anteriores, que es exactamente por lo que anuncios de este tipo eran prematuros. Las demoras en los reportes de casos, procesamiento de pruebas moleculares, en atención domiciliaria de pacientes que incluso fallecen sin llegar a ser muestreados, hacen que la cautela sea lo más aconsejable en relación a dar cifras o anunciar cambios basados solo en los datos oficiales. Es bastante reciente ver un mejor enfoque de análisis por región, donde si se pueden ver dinámicas diferentes de la epidemia, y finalmente se reconoce que no es solo una epidemia nacional sino muchas epidemias regionales o locales

En todo caso, ¿se puede llegar a la meseta?, ¿cuándo?, ¿de qué depende?

En toda epidemia se llega a un punto de inflexión, donde los casos empiezan a disminuir. No necesariamente una meseta, pienso que hay una interpretación epidemiológica muy ligera de una curva epidémica. Las mesetas indican que una enfermedad se ha vuelto endémica, y eso eventualmente ocurre cuando se ha estabilizado la situación de circulación del virus y se queda en una población; pero aquí recién estamos en nuestra primera ola, pasan varios años hasta que una enfermedad nueva en una población alcance esa estabilidad. La teoría académica matemática de las epidemias ayuda y es importante en el manejo de epidemias, pero es eso, es un apoyo, no puede ser el centro de la estrategia de enfrentar una epidemia. Desde el inicio, internacionalmente, las predicciones y enfoques matemáticos han dominado el análisis epidemiológico; y el Perú, con gran experiencia de manejo de epidemias reales, olvidó esa experiencia y siguió la moda y jerga internacional para comunicarnos sobre la epidemia. Meseta es solo uno de los muchos términos que la población ahora domina de la epidemiologia teórico-matemática.

¿Cuándo, entonces, llegaría ese punto de inflexión o la “meseta”

Pues según los gráficos presentados por el presidente en semanas anterioreanteriores, ya nos pasamos de la fecha “programada” en gabinete. Claro teóricamente, el punto es justamente pensar en la realidad y particularidades de nuestro país y población: el aislamiento social y cuarentena era para lograr llegar pronto a ese punto de inflexión y luego esperar picos frecuentes, pero ya estando mejor preparados para enfrentarlos. El manejo accidentado del aislamiento y cuarentena por parte del Gobierno y de la misma población resultó en masas de gente saliendo a las calles antes de tiempo incrementando los susceptibles a contagiarse, y aumentando más la curva de casos. Es difícil de manera nacional saber cuándo llegaremos a ese punto de inflexión, especialmente porque es casi un hecho que la cuarentena termina de todas maneras a finales de junio. Independientemente de la situación epidémica, aún hay mucha población susceptible en todo el territorio. La mejor estrategia es enfrentar la epidemia por escenarios regionales en segmentos de país con equipos locales, y allí ya estamos viendo regiones con disminución. La epidemia se está desplazando a zonas rurales con problemas de acceso y aumentando los problemas de detección y reporte de casos, y podemos creer falsamente que la epidemia concluyó en ciertas regiones.

¿En qué fase de la pandemia estamos?

Estamos ya varias semanas en fase 4, es decir, de transmisión sostenida e incontrolable de la enfermedad. Nuevamente menciono que un análisis regional puede ser mas ilustrativo que mirar al país de manera consolidada.

¿Por qué ha explotado de manera tan crítica en nuestro país el virus, pese a haberse tomado medidas tempranas de cuarentena?

Las medidas principales fueron tomadas a tiempo, pero otras tantas fueron tardías; por ejemplo, el control de aeropuertos fue nulo y/o mínimo antes de la cuarentena cuando ya muchos peruanos y hasta turistas seguían ingresando desde países europeos que ya tenían epidemias explosivas de COVID-19, pero solo se miraba hacia las naves llegadas de China. Pero aún más importante es que se olvidó que muchos peruanos viven de la economía informal, que tiene que pagar alquileres, que viven en hacinamiento, y que son migrantes internos. Las medidas parecían pensadas en población de clase media, y se esperaba que se cumplan disciplinadamente. En simultáneo, las fuerzas del orden, inadecuadamente protegidas, muy pronto se infectaron afectando la moral y la estrictez con la que iniciaron el control de las calles, en una población poco disciplinada en todos sus estratos, agregándose la necesidad económica de los estratos menos privilegiados. El impacto estuvo a la vista de todos. Las decisiones de gabinetes desconectadas de la realidad e idiosincrasia ocasionaron salidas masivas de masa poblacionales, casi cada dos semanas: salida restringidas por sexo, Semana Santa, pagos de bonos de ayuda de manera presencial en el Banco de la Nación, y la que persiste aun de salida restringida los domingos. Poco a poco se ha ido relajando el rigor de la cuarentena y van saliendo más y más susceptibles a contagiarse, aumentando los casos sin parar.

¿Podemos llegar a la llamada inmunidad de rebaño?

Eso es un fenómeno posible y hasta deseado, pero toma mucho tiempo y asume el costo de vidas que se están protegiendo con la cuarentena y aislamiento social. De todas maneras, aún es muy temprano para saber cómo se comportará el virus; es decir, si tendrá mutaciones como en el virus de la influenza que hace necesario vacunarse cada año, o si la inmunidad adquirida por la infección tiene o no duración suficiente para que esa inmunidad de rebaño se alcance. Tendremos que espera investigaciones futuras por un año o dos para tener un mejor panorama.

Se ha dicho que el virus también entra por los ojos, ¿es posible ello?

Existe una conexión anatómica de las glándulas lacrimales con el sistema respiratorio superior. En teoría es posible pero la probabilidad de que ocurra en las actividades normales de la población es muy baja. El modo de transmisión es por la respiración de microgotas que salen normalmente al respirar y hablar, y que pueden hacer que pase el virus de una persona a otra al estar cerca o conversar; por ello las mascarillas quirúrgicas usadas por ambas personas cuando interaccionan y una distancia de al menos un metro, combinado con lavado de manos antes de tocarse el rostro, es suficiente para minimizar el riesgo de contagio. Mayor protección que incluye cara y ojo es requerida para personal que interacciona con pacientes en establecimientos de salud.

¿Hay medicina efectiva en este momento? Muchos están promoviendo la Ivermectina.

Existe esperanza con varias drogas, incluyendo la Ivermectina; sin embargo, todavía no hay evidencia científica concluyente de que alguno de los tratamientos utilizados sea realmente efectivo. Se requieren estudios rigurosos comparando su uso con otros manejos terapéuticos. En este momento hay estudios en proceso, incluyendo el estudio Solidarity promovido por la OMS, en el que el Perú participa y dará importante información para el futuro del tratamiento. Sobre Ivermectina, solo el Perú y Bolivia lo han incluido oficialmente en sus protocolos de manejo. Hay mucho optimismo de parte de experiencias relatadas por médicos que la están usando. Pero de manera técnica esas experiencias son consideradas anecdóticas hasta que exista un estudio formal que responda sobre si hay un efecto real. El uso de manera compasiva de un medicamento para ayudar al paciente aun sin evidencia científica nueva no es nuevo. El médico, en lo mejor de su habilidahabilidad, trata de indicar lo que tiene disponible; pero esos tratamiento no pueden ser desordenados: hay que evaluar y acumular la evidencia para estar seguros de que sirve y mejorar su uso o retirarlo siretirarlo si no es necesarioutil. El paso inmediato serio es documentar apropiadamente y hacer los estudios. Compartir las experiencias es adecuado, eso lleva a lograr que se estudie mientras se usa; promoverlos sin evidencia científica sólida y además de manera pública en medio de comunicación masiva y redess es al menos irresponsable, y fomenta especulación, mercado negro, falsificación, y el uso irracional de medicamentos.

¿El virus se debilita solo? En los países donde ha sido epicentro mundial, como España, Italia, UK, ha bajado bastante. Incluso se dice que puede desaparecer antes de que salga la vacuna.

En virología hablamos de virulencia, la capacidad del virus de producir enfermedad; y de letalidad, la probabilidad de que los que enferman con ese virus mueran. Ambas cualidades del virus pueden modificarse de manera natural en la evolución de un virus o no ocurrir. Aun no hay evidencia científica de ello en el SARS-CoV2. El SARS en el 2003 desapareció antes de que salga la vacuna, eso alimenta esperanzas de que vuelva a ocurrir, pero eso es una incertidumbre que no debe detener la carrera hacia la obtención de una vacuna; al igual que en 2003 sería repetir el error histórico de detener los esfuerzos de obtener una vacuna que hubiéramos podido usar ahora. En Europa aún no se ha alcanzado la mencionada inmunidad de rebaño, así que hay muchos susceptibles que saliendo de la cuarentena y están aún infectándose. Una segunda ola es esperada, o varias medianas, eso ya se está observando en Asia.

¿Estamos muy lejos de una vacuna? Pues entiendo que esto no es nuevo, sino que ya había informaciones respecto al SARS como también has señalado, que es muy similar a este virus.

Como mencioné, en 2003 se iniciaron esfuerzo para la vacuna, aunque se detuvieron permitieron dos cosas importantes: conocer los antígenos utilizables y tener algunos casi listos para las pruebas, que es lo que ha ocurrido. Gracias a eso en tiempo récord se iniciaron estudios: inicialmente dos, luego 30 y a ala fecha hay más de 120 proyecto de candidatos a vacuna contra el COVID-19 . De allí tendremos al mensos una o dos que puedan ser utilizables, y es normal que muchas vacunas no logren ser útiles y sean descartadasn en los estudios. La carrera por la vacuna esta impulsada por la enorme necesidad y la demanda comercial que obviamente tendrá, así que en eso hay mucho optimismo para lograrla, probablemente a fin de año o en uno o dos años.

Lo que todo mundo espera, ¿cuándo puede acabar esto en nuestro país y cómo puede acabar?

Asumiendo que el virus mantiene su capacidad de virulencia y letalidad, lo tendremos algún tiempo aun cuando tengamos la vacuna, ya que una vez que esté disponible está la tarea de llegar a cada peruano en los lugares más remotos. Perú ha sido exitoso en sus campañas de vacunación en las dos últimas décadas del siglo pasado, pero ha entrado en un declive gradual en este siglo, el que se agudizo con la regionalización. El trabajo experto y mística del personal relacionado a la vacunación sigue siendo de alto nivel en el Perú. Son los referidos a gobernanza, administración y relacionados, los que han ido erosionando las coberturas de inmunizaciones gradualmente. El impacto de la pandemia en el país esta por ser proyectado y luego evaluado, el escenario en el que se iniciaría la vacunación se puede empezar a discutir para poder contestar la interrogante de cuándo podremos finalmente terminar con el COVIID-19 en el Perú.

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